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Presentación

La matemática de la Vida

Carta al Doctoc Alan Leshner

 
TEORIA


 

 

LA MATEMATICA DE LA VIDA

 

En la vida todo es física, todo es real, todo es vida -la química es física a una escala menor, y la física cuántica menor aún-. Y todo forma parte de una sola cosa -algo así como una película en la que todos estamos metidos- de manera que todo está interrelacionado, interconectaco con todo, y todo tiene una solución, una correspondencia, una lógica- insisto, ¡una!- y la matemática es el pegamento, el loctite que liga ese entramado misterioso. De manera que en la medida que encontramos esas misteriosas relaciones, lo hacemos crecer, lo entendemos y evolucionamos.

Recuerdo que en el instituto llegaba un momento en el que nos hacían elegir entre ciencias o letras. Yo, que a esa edad no tenía conciencia de nada, muy sabiamente ya me decanté por una opción que llamaban “letras mixtas”; Literatura, Latín y Matemáticas -las mates son mi debilidad, aunque la verdad es que siempre las arrastraba- Particularmente creo que este es uno de los errores más grandes de la humanidad, porque como vengo diciendo todo está relacionado con todo, y por separado pierde todo su sentido. Por lo tanto hemos de ser capaces de relacionar cualquier tipo de materia; no sé, matemática con poesía, música con economía, gastronomía con filología o como se suele decir, la velocidad con el tocino. Por extraño que pueda parecer matemáticamente esas relaciones deben existir.

Yo dejé los estudios, como tanta gente, a los 18 años. Sin embargo, como podéis comprobar, soy un matemático -En realidad en la vida todo son matemáticas, son problemas que tienen una solución, incógnitas que tienes que despejar, pero mientras estás vivo lo único que haces es eso, resolver problemas-. Sí, no tengo título pero tampoco lo necesito, porque una cosa es la información que tu tienes almacenada en el disco duro, y otra muy diferente es como juegas e interrelacionas toda esa información. Pensar no es almacenar datos en el disco duro, no, se trata simplemente de relacionar esos datos entre sí -como si se tratará de un puzzle- porque insisto si no eres capaz de ligarlos, no te sirven de nada. Así pues, esa sería la Verdadera Inteligencia, una inteligencia natural.

De esta forma es como he conseguido cuadrar y finiquitar todo mi trabajo con la ecuación fundamental de Einstein:

Mi teoría habla del alma como algo físico, es decir real. Se han realizado experimentos en los cuales se ha podido comprobar como en el preciso instante de expirar el cuerpo se sucedía una pequeñísima, casi despreciable, perdida de peso. El caso es que cogiendo ese camino tabú del alma salen todos los números, todo se ordena. El cuerpo es lo que nos limita en el espacio, sin embargo la vida es cartesiana, ya que se trata de una relación espacio-tiempo. Bien pues el alma vendría a ser la variable que nos falta. Sería un instrumento, como el cuerpo -aunque bastante más pequeño-Instrumentos que lógicamente tendrían dos funciones distintas. Sobre una gráfica tendríamos el eje X (espacio-cuerpo) y el eje Y (tiempo-alma):

el alma es algo que cohabita con y en nosotros, y por lo tanto de alguna forma nos determina un carácter, nos define, es decir, sería lo que nos da fin. Lógicamente nos da fin porque antes nos ha dado un principio, osea que es lo que nos limita en el tiempo , y hace que tengamos un destino- por supuesto, predestinado- Pero igual que sin el cuerpo no existiría el espacio, sin el alma no existiría el tiempo -las dos cosas a cual más inconcebibles por separado, por eso son inseparables y deben de ir juntitas-

Naturalmente esta teoría chocaba con la realidad científica establecida. El alma sería una energía y como tal estaría compuesta de fotones, o sea estaríamos hablando de materia, es decir de una variable x. Sin embargo los científicos no le reconocen esta propiedad al fotón, y sostienen que su masa es nula.

Lógicamente si los fotones tenían masa nula esta teoría se caía o mejor dicho, se desvanecía como la masa del fotón. Así pues, con estos argumentos, me dirigí un día al Museo de la Ciencia de Barcelona a ver una exposición sobre la teoría de la relatividad de Einstein que realizaba un físico de la Universidad Autónoma, más o menos de mi edad. Lo cierto es que el hombre estuvo brillante porque hizo una exposición a nivel doméstico, clara y concisa, que hasta yo conseguí entender. Al final la gente realizó una tanda de preguntas y alguien preguntó precisamente eso, que si los fotones tenían masa. Él, obviamente contestó que no, que eran energía pero que carecían de masa. Cuando todos marcharon, yo me acerqué a él, le expliqué mi hipótesis y al final le comenté:

“Eso de que los fotones tienen masa nula no puede ser; primero, porque tumba toda mi teoría, y segundo, porque si los fotones tuvieran masa nula la ecuación de Einstein - omnipresente en todo el acto - ¡no se cumpliría! Si multiplicamos la velocidad de la luz al cuadrado por cero, nos da 0”

Atendió muy amablemente a todo lo que le iba diciendo pero tenía prisa, le di un manuscrito y se fue sin darme una respuesta concreta. Al cabo de unos meses busqué información sobre él en internet y conseguí su teléfono. Lo llamé para tratar de entrevistarme con él, pero me dijo que mi trabajo era más bien filosófico. “ Sí, pero ¿y lo de la masa? ” le advertí yo; entonces por fin me explicó que en realidad no es que fuera 0 sino que se trataba de una indeterminación, de un 0/0. Yo en ese momento no sabía de que me estaba hablando -aunque después recordé los limites aquellos que tanto me hicieron sudar en su día- entonces le contesté; “Bueno pues si tú continuas en tus trece de que los fotones tienen masa nula no podemos continuar porque este es el caballo de batalla, si me tumbas eso me lo tumbas todo”. De modo que los dos colgamos el teléfono. Esa noche en el taxi yo iba dándole vueltas al asunto, la cabeza me iba a mil por hora. Todo mi trabajo se tambaleaba y necesitaba imperiosamente encontrar la explicación, la lógica, la salida ¡Y la encontré!

Al día siguiente le escribí el siguiente e-mail:

¡EUREKA!

Perdona que te vuelva a molestar pero es que es super-importante. Como te puedes imaginar he estado reflexionando sobre nuestra conversación de ayer. Una de las leyes de la termodinámica dice que “la energía no se crea ni si destruye, se transforma”. Lo que viene a decir esta ley es que la luz se cristaliza, se solidifica, cambia de estado. Pero obviamente para solidificarse tiene que tener algo. Te puedo asegurar que si los fotones tuvieran masa nula ya no solamente no existiría el alma, sino que no existiría nada de nada, ni tu, ni yo. Tú me hablabas de una indeterminación, de un 0/0. De acuerdo, nosotros no tenemos los medios matemáticos para poderlo determinar, pero una cosa es que la masa sea indeterminada y otra muy diferente es que sea nula, o sea 0.

Me he puesto a darle vueltas a la ecuación de Einstein y estrujándola un poco más he tropezado con dos leyes universales nuevas. Me he dado cuenta de que ya no solamente no puede ser 0 la masa, sino que ¡la velocidad tampoco!. De hecho en la vida no hay nada que tenga movimiento 0, en los sólidos más sólidos los átomos se están moviendo, hay una vibración. Por lo tanto ninguna de las dos variables pueden ser 0 porque entonces se desintegraría en la NADA, en el Origen (antes del Big-Bang).

En tu exposición comentaste que si consiguiésemos atravesar la frontera de la velocidad de la luz lo que sucedería es que entraríamos como en otra dimensión. Efectivamente porque la velocidad de la luz y el 0 son los Límites de la Realidad, de la Vida, de esta Dimensión. La masa y la aceleración son inversamente proporcionales. El fotón es infinitamente pequeño, tan pequeño que puede viajar a la velocidad de la luz, pero obviamente su masa no puede ser nunca 0 porque entonces ya no sería nada, no sería real ¿Cómo puede viajar a ninguna velocidad si no es nada? Así pues de la ecuación de Einstein se deducen dos leyes universales:

1ª Todo cuanto percibimos es Materia (todo es física, todo es Realidad, todo es Vida).

2ª Toda esa materia está en movimiento.

Pero es que la Vida es eso materia en movimiento. De hecho la famosa ecuación de einstein no es nada más que “la Ecuación de la Vida”. Espacio-tiempo, es decir, masa en movimiento -el tiempo existe porque existe el movimiento - Y la podríamos formular tranquilamente de la siguiente forma:

Vida (energía) = Espacio (masa) . Tiempo (velocidad)


Espacio-tiempo (cuerpo-alma). Si eliminas una de las dos automáticamente eliminas la otra, porque las dos van ligadas -2 en 1, ya que es completamente inconcebible tratar de entenderlas por separado-. De hecho eso es precisamente lo que pasa en la muerte. La variable tiempo (alma) pasa a valer 0, el cuerpo muere y la Vida termina, 0.

Además todo esto es muy fácil de demostrar. Midiendo el peso de cualquier animal (ánima) en el momento de expirar, se tiene que producir una perdida de peso, infinitesimal ¡Sí! pero peso, es decir MATERIA.

Todo comienza con el famoso "Big-Bang" que no es más que un estallido de Luz. Toda esa energia fue cambiando de estado, enfriandose y solidificandose, hasta crearse lo que hoy conocemos como Universo. Nuestro concepto de Vida debe revisarse porque en realidad ¡Todo cuanto percibimos es Vida! -es decir, masa en movimiento- De hecho se están realizando experimentos con algo que llaman " acelerador de partículas " –son una especie de tubos donde trabajan con la parte de materia más pequeña, fotones- que más o menos consiste en introducir dos fotones por dos conductos distintos y hacerlos chocar. Los científicos están alucinados porque dicen que desaparecen. Efectivamente, esto tiene esa explicación, esa lógica. El fotón es la parte de materia más pequeña, ya no se podría desintegrar más. Al chocar uno con otro ¿que sucede? Pues que se para, que anulan las velocidades, 0, y sencillamente se desintegran en el Origen.

Así pues, todo proviene del mismo sitio, de la luz. Y aunque pueda sonar metafóricamente, podriamos decir que en realidad todo es luz.